Sharp Objects: ¿Cuán oscura puede ser una mujer?

Durante las dos décadas pasadas, HBO se ha venido convirtiendo en el canal de televisión que llevó la cinematografía a las series televisivas. Esto lo consiguió a través de trabajos de altísima calidad cuyos resultados han sido series como Los Soprano — que estrenará precuela cinematográfica en 2019Big Love, Six Feet Under y True Detective, por mencionar unas pocas. Este verano, HBO transmitió una serie que se incluye en esa lista de maravillas: Sharp Objects, una historia sombría que pretende ahondar en la oscuridad femenina a través de personajes atormentados.

La serie está adaptada de la novela homónima de Gillian Flynn, autora de Gone Girl, una novela llevada al cine por Ridley Scott. Los tres papeles principales están interpretados Amy Adams, Patricia Clarkson y Elisa Scanlen, consta de 8 capítulos y por el momento es considerada una miniserie, aunque que hay posibilidades de que exista una segunda temporada. Gillian Flynn, el director (Jean Marc Vallee) y los actores trabajaron muy de cerca durante la producción de la serie para mantener la esencia de la narración al trasladarla a la pantalla.

Sharp Objects: el regreso al sur

La historia de Sharp Objects sigue a la reportera Camille Preaker (Adams) en un viaje de regreso a su pueblo natal, Wind Gap, un pequeñísimo pueblo del sur de Missouri, donde ha sido asignada para investigar el asesinato de una niña y la desaparición de otra. Camille es una alcohólica que se graba palabras en la piel con objetos cortantes (de ahí el nombre de la serie, Sharp Objects) desde que es adolescente. Es un personaje muy cargado que sólo guarda oscuros recuerdos de su infancia y tiene una relación problemática con su madre, Adora Crellin (Clarkson) con quien debe reencontrarse (y enfrentarse) en su viaje. En Wind Gap, Camille también se reencuentra con su media hermana, Amma Crellin (Scanlen), una adolescente enigmática que le supondrá más de un reto.

Sharp Objects: la visión de Gillian Flynn

Según Gillian Flynn, en la ficción la mujer es vista como una figura protectora, dulce y dócil, pero en realidad la mujer lidia muy seguido con problemas negros que le atormentan y sobre los que no se escriben historias. Por ello, Gillian Flynn se ha propuesto una exploración del lado oscuro de la psicología femenina, decidida a crear personajes femeninos violentos. La marca distintiva de los personajes de Gillian Flynn es que no son violentos en el exterior, como suele ser la cólera masculina, sino violentos a nivel psicológico, como suele ser la cólera de la mujer.

Sharp Objects: la oscuridad en 3 generaciones

Así nos presentan a Camille, un personaje principal con mucha ira y frustración reprimidas, así como a los dos personajes que la atormentan: Adora, que es desapasionadamente educada, y Amma, capaz de dividir su personalidad para manipular a los que la rodean. Es una forma de ver representada la ira y la violencia en tres generaciones de mujeres distintas.

La semiótica que rodea a Camille es muy interesante: es un personaje que mantiene un orden aparente en su exterior, pero que bajo la ropa está cubierta en todo su cuerpo con las cicatrices que ella misma se hizo. Una buena forma de exteriorizar los daños emocionales del personaje y su empeño en mantenerlos ocultos.

Sharp Objects: semántica femenina en estado puro

Adora, por su parte, viste de blanco y colores pasteles durante casi toda la serie. Ella tiene una fachada de magnificencia y pulcritud detrás de la cual se niega a reconocer que sus acciones son dirigidas por sus propios demonios. El quiebre de su relación con Camille se centra en que ésta ignoró la necesidad de ser necesitada que atormenta a Adora. Así, crear situaciones en las que ella es importante se convierte en la gasolina que mueve este personaje.

Pero Amma probablemente es el personaje más oscuro de todos. Las perturbaciones de Camille son consecuencia de sus experiencias de vida, las de Adora de son causadas por una circunstancia puntual… pero Amma es oscura por naturaleza. Ella manipula porque puede y porque sabe que puede. De tal modo, disfruta protagonizando actos sombríos y empujando a otros a sus límites. De entre las tres, Amma es la más consciente de su propia oscuridad — y lo más tenebroso es que es apenas una adolescente.

La perturbación es el hilo que conecta estas tres generaciones de mujeres, que a su vez cuentan una historia profundamente femenina desde una perspectiva poco explorada.

Sharp Objects: una historia femenina dirigida por un hombre

Sharp Objects es sobre la mujer y su dolor. Y cómo no decir que es una historia de mujeres si está contada por mujeres, basada en la novela de una mujer, la productora principal es una mujer y las protagonistas son mujeres. Entonces, ¿cómo es que hay un hombre dirigiendo todos los episodios?

Generalmente estoy en contra del hombre dirigiendo historias femeninas. Pero esta inclinación es un prejuicio tonto, puesto que la igualdad implica la capacidad más allá del género. Así, no se puede afirmar que un hombre no es capaz de dirigir una historia de mujeres.

Y para probar que me equivoco, Jean-Marc Vallée hizo un increíble trabajo de puesta en escena y de dirección actoral. Mientras ves la serie estás tan absorto que no piensas en quién la hizo. Sólo piensas en Camille y su dolor. En la sensibilidad y la delicadeza como fachada femenina desde la que se cuenta esta historia, una tan violenta y oscura en el interior. Consecuentemente, el resultado de Sharp Objects es un contraste extraordinario que debe su crédito — entre otras muchas cuestiones — a la dirección de Jean-Marc Vallée.

Sharp Objects: la respuesta de la crítica

La obra ha conseguido una ovación en pie por parte de la crítica, pues se trata realmente de una producción integral en la que la dirección de fotografía, el arte, la puesta en escena y todos el resto de elementos propios de la mejor cinematografía no sirven sólo como complementos de la actuación, sino que la misma historia es contada a la vez desde todos estos elementos de la producción. Por último, se crea una atmósfera envolvente, que te deja pensando por días sobre la realidad de la naturaleza femenina y lo mucho que una mujer puede empujar sus propios límites. // AC · DK