Con el pasar de los años, yo, como persona y mujer que soy, he aprendido de muchos de los errores que he cometido y de las experiencias negativas y positivas que he vivido. Todos los seres humanos atraviesan momentos tristes, momentos llenos de angustia por diferentes circunstancias. Nadie es completamente feliz todo el tiempo; la felicidad es efímera, pero lo importante es mantener la calma, tomar buenas decisiones ante los problemas que la vida pueda presentar a cada una. Un libro que a mí me ayudó a superar muchos de esos malos momentos y encontrar mi independencia femenina fue «Las siete leyes espirituales del éxito», de Deepak Chopra, un libro que te puedes leer en apenas una hora, pero del que no tienes ni idea de lo nutritivo que puede resultar para tu vida.

Las siete leyes espirituales del éxito

Es cada día más y más cotidiano, que una mujer pueda tomar hoy las riendas de su vida, salir adelante, triunfar, alcanzar esa independencia femenina total, hacer las cosas más positivas para sí misma y para las personas que la rodean. Y claro que no sólo me refiero al triunfo económico: muchas personas piensan que el triunfo — o la mejor forma de triunfar — es tener mucho dinero y no es así; es un pensamiento erróneo.

El triunfo — como señala Chopra en su libro — es conseguir tus sueños sin esfuerzo, conseguirlos con facilidad. Esto implica actuar por el amor que esos mismos objetivos te provocan, de modo que puedas hacerlo con un deseo y una intención plenos y sanos, por cuán bien te hacen a ti y no por cuánto pueda significar en otros términos más materiales, como podría ser la consecución de ese dinero que antes mencionaba. Realizar las actividades que realizamos con pasión y con amor, sin fastidio, sin enojo, sin pereza, sin desgana… sino con alegría y entusiasmo, aprovechando la energía que como seres vivos que somos no sólo gastamos sino también generamos.

Ser independiente nace de dentro

Y es que está en nosotras decidir cómo trabajar con esa energía, cómo almacenarla e invertirla de buena manera. Cómo afrontar las situaciones que nos desgastan para que nos desgasten lo mínimo posible o cómo, incluso, evitarlas. Sin tratar de impresionar, sin buscar la aprobación continua de otras personas, sin pretender tener el control de todo en todo momento. Enfócate en ti, en conseguir lo que sueñas, lo que quieres, lo que anhelas, sin ese apego a las cosas materiales — o incluso a otras personas — que a veces nos frena. No temas a ningún desafío, sé humilde y no te sientas inferior ni superior a nadie. Algo muy importante, acepta las situaciones, acepta a las personas, acepta las circunstancias y sé la responsable de buscar soluciones que te hagan bien a ti y a los que te rodean; sin forzar, todo lo forzado no trae sino nuevos conflictos en el futuro.

La independencia femenina en mi experiencia

Durante mi vida, me he encontrado con personas muy egoístas, con personas que no ayudan sino esperando, a la postre, algo a cambio. Personas de ésas que siempre acaban preguntándote más tarde o más temprano: «¿Y yo qué gano con ayudarte?» Y yo me he quedado fría cuando me han dicho eso, habiéndome percatado de que la humildad, como valor, apenas ya existe. Y tú que estás leyendo este artículo deberías plantearte cómo recibir a las personas que recurren a ti para pedirte ayuda preguntándote: «¿Cómo puedo ayudarle?» Pues no te quedes en preguntarte sólo a ti misma. Pregúntale a esa persona. Pregúntale: «¿Cómo puedo ayudarte?» Recuerda que el ego no es sino aquello que muchas veces nos hace hacer cosas en un beneficio que a veces no es el nuestro, sino el suyo propio; cosas que quizás a larga preferiríamos no haber hecho con el único afán de alimentarlo. Recuerda que todo lo que damos, de un modo u otro, lo recibimos en otro momento posterior de nuestra vida de forma más abundante: si das cosas malas, no esperes recibir las mejores; si entregas cosas buenas… espera con los brazos abiertos a las dádivas que habrá de depararte tu camino.

Soy María Isabel Cisneros, machaleña de 30 años residente en Quito, abogada y emprendedora. Y es que no sólo hago con el derecho de mi pasión mi profesión, sino también con ISBEK.ec, gracias al que he transformado mi gusto por la joyería y la bisutería en un emprendimiento en el que he volcado toda mi creatividad. Os invito a que lo visitéis en su canal de Instagram y disfrutéis de la más linda variedad de accesorios hechos por mí.