Dicen aquellas que lo que han probado, que la vida no sabe igual antes y después de haber descubierto el sexo tántrico. Que una vez que lo pruebas ya no quieres volver nunca atrás, que el poder que emana es tan sagrado como delicioso y que en él se encuentra no sólo la verdadera belleza sino también la verdad sexual.

El sexo tántrico nos permite trascender más allá del aspecto puramente físico del sexo, tomando la conexión sexual como puerta de entrada a una nueva forma de experimentar los niveles más elevados de las energías que emanan los sentimientos y las sensaciones y que conduce a esa verdad ulterior, ese «estado elevado de auto-re-concimiento», esa trascendencia.

Este tipo de sexo nos ayuda a librarnos de las vergüenzas que nos intimidan o de los traumas que nos bloquean, especialmente de aquellos relacionados con el sexo, con dos consecuencias concatenadas que difícilmente podrás olvidar: la liberación de los poderes transformadores de tu energía sexual y los orgasmos más devastadores de los últimos 40 siglos.

Horas y horas y más horas de ejercicio

El camino del tantra no tiene nada de dificultoso, pero sí conviene estar preparado antes de adentrarse en él. Es un camino de compromiso cuyas profundidades a las que nos encaminamos podrían hacer zozobrar a cualquiera. Tampoco es un camino en el que vaya a haber ningún atajo: hay que tomarlo con la paciencia requerida. Pero, una vez más, conforme comencemos el descenso no querremos ya nunca volver a la superficie que no nos parecerá sino precisamente superficial.

Se trata, pues, en efecto, de sumergirnos en una celebración sagrada, la de nuestros cuerpos y la de nuestros deseos, a la vez que — y aquí viene el truco — se le da una «calidad de conciencia plena a la expresión compartida del placer». Caramba, ¿no? Debe ser dificilísimo eso del tantra

Pero para hacerlo más llevadero has de pensar que, de entrada, el sexo tántrico te va a exigir ejercicio y práctica; no 15 minutos de abdominales por las mañanas y 20 minutos de jogging por las tardes. Estamos hablando de horas y horas de ejercicio… practicando sexo en pareja — que del tantra y la masturbación no he llegado a escuchar.

¿Qué implica todo es mundo de l0 tántrico?

O más concretamente, qué significa eso de «dar una calidad de conciencia plena a la expresión compartida del placer», ¿verdad? Implica un enfoque holístico, que es algo así como decir complexivo, esto es, completo, que reúne a todos los elementos que componen el ser, la existencia vista desde todo ángulo desde el que pueda ser considerada.

Y el sexo, una vez más, se convierte en la puerta de entrada a una dimensión donde cada uno de aquellos ángulos pueden ser considerados al unísono, enfocando y elevando la categoría del ser hacia lo divino, en un modo tal que la experiencia más íntima de todas las que se produzcan durante su desarrollo sea con el momento presente, con el momento exacto que se está viviendo sin que nada más importe, pues está todo reunido en este mismo momento justo cuando sucede.

¿Suena complejo? Trata de verlo como una clase de yoga para tu vida sexual. ¿Sigue sin convencerte? Pues me dicen que va a cambiar tu mundo…

¿Qué es el sexo tántrico?

Tantra, en sánscrito, significa «tejido». Las fuerzas masculinas y femeninas del universo — ojo, no hombres ni mujeres ni lo que sea que cada uno dentro de su pleno derecho (y de la plena lógica, esperemos, entendida ésta como un valor más universal) — se entretejen dentro y fuera de nosotros.

Todo ying tiene su yang, lo corpóreo tiene al espíritu como el agua tiene al fuego o la luz a las tinieblas. La colisión de los opuestos en el propósito del tantra es descubrir una unión en éxtasis con toda la vida como si ésta fuera parte de un mismo organismo, mas no entidades escindidas las unas de las otras. El sexo en el tantra es sagrado, la puerta sagrada de entrada a la verdad trascendente — la que de verdad importa.

Y sólo hemos de aprender a abrirla.

Encontrando a tu medio tantra

Para entender el sexo tántrico habríamos de entender algo a lo que deberíamos tildar de magia interpersonal. El sexo tántrico pretende hallar a dos fuerzas opuestas, una femenina y una masculina entretejidas entre sí y entretejiendo a su vez, hacia dentro y entre sí, la pasión, el corazón y el espíritu con un sentido de bondad y plenitud.

La naturaleza señalada de dichas fuerzas no ha de implicar necesariamente un hombre y una mujer, pero sí la unión de al menos un exponente de cada una de esas dos fuerzas opuestas. Cuando el equilibrio y la armonía de estas fuerzas llegan a su punto máximo, las chispas de esa magia interpersonal que señalábamos arriba comienzan a brotar y a expandirse. En ese momento el que hasta entonces había sido sexo — quizás del mejor, pero todavía no sagrado — se convierte en sexo tántrico: un sexo curativo, sagrado, revigorizante, trascendente… y fe… no… no… sí… sí… ¡Fenomenal!

Esa magia interpersonal, por tanto, no es algo que desarrollarás con un buen ligue de una noche. Tampoco es que necesites un acta de matrimonio para disfrutar los beneficios del sexo tántrico… aunque si llegas a desarrollar este tipo de sexo todo lo necesario con alguien quizás no quieras nunca separarte de esa persona. Y es que la conexión, la alineación, el poder, respeto y devoción que tengas para con esa pareja en particular será probablemente insustituible por cualquier otra.

Que los egos respectivos más elevados de cada amante se encuentren en otro plano a su vez más elevado de la realidad no es algo que vaya a suceder con cualquiera. Además, si atendemos al mismo concepto holístico en el que se basa el sexo tántrico, la cabeza va a reaccionar llenándolo todo de serotonina y dopamina, lo que nos hará sentir extremadamente enamoradas, creativas e incluso hasta un poco esquizofrénicas.

¿Cómo suena eso del sexo tántrico?

Mejor cada vez, ¿verdad? Ahora te estarás preguntando cómo funciona, en qué consiste y, más probablemente, dónde es que te tienen que tocar. Pues para el carro, andariega, porque esto no marcha así de rápido.

El tantra implica erotismo. Ese arte a veces salpicado por la ciencia que implica, como el verdadero kung-fu, una forma de hacer las cosas, no una serie de cosas por hacer. De hecho, no toda actividad tántrica implicará penetración o alguna otra forma de estimulación física. Si verdaderamente deseas aventurarte por la senda del sexo tántrico habrás de practicar los más lentos abrazos y las más sutiles caricias, enfocados en su mayor parte a una circulación de la energía entre tú y tu pareja y a una suerte de coreografía de movimientos pausados. Otras veces, en cambio, el movimiento será ninguno, sino que, muy al contrario de lo que podríamos considerar una onda más latina, toda la concentración estará puesta en la dimensión meditativa, trascendente e incluso espiritual de la realidad.

En ese sentido, el sexo tántrico es como el arte: toda energía sexual puede ser tántrica si se realiza con la conciencia enfocada a ello — como el arte si se hace con iniciativa artística. Esto implica que el sexo tántrico no es aplicable sólo a largas sesiones de bailes y caricias, sino que también puede encajar — importante: una vez dominado — en espacios, momentos y escenarios más salvajes, intensos, animales e incluso crueles, como por ejemplo podrían ser los espacios de dominación y sumisión.

Fundamentos del tantra

Por otra parte, el tantra no obliga a que haya reciprocidad en la escena sino que, al contrario, aconseja al respecto de ciertos masajes y otras tantas actividades (¿sexo oral, alguien?) en la que  una de las partes recibirá toda de forma paciente toda la energía sexual que la otra de las fuerzas quiera demostrar, con la sintonía del placer y de la energía sexual en tanto ambas encuentran el camino a través del que expresarse.

Otro aspecto fundamental del sexo tántrico es la respiración. De acuerdo al tantra, la conciencia obedece al movimiento de nuestra respiración, por lo que podremos acudir al mismo método para mover nuestra energía sexual. Así, al igual que podemos llevar el aire que inspiramos a cada rincón de nuestro cuerpo, también podremos «inhalar» ese placer a cada una de sus esquinas, en lugar de localizar el máximo placer únicamente en la parte genital.

El propósito del sexo tántrico

Las expectativas y los objetivos de cada ser humano en relación a su vida sexual pueden ser tan múltiples o diversos como dé la propia imaginación de la especie. Las unas y los otros de cierta forma nos presionan a actuar acorde a ellos. A dichas presiones se suman las rutinas y los hábitos en los que incurrimos como los animales de costumbres que somos. Todo ello en conjunto se convierte en una cárcel de la que a veces ni nos damos cuenta de que somos inquilinos. Y esa cárcel, a veces, es nuestra rutina sexual, la que llevamos a cabo con nuestra pareja.

Con el sexo tántrico todo eso salta por la ventana, pero, eso sí, hay que tomarse las cosas desde el primer día como si del verdadero primer día se tratase. Desaprender todo lo aprendido y comenzar a redefinir el sexo desde el principio, versándolo más sobre la fuerza de la conexión, el tiempo de juego y el poder de la intimidad que sobre la consecución del orgasmo.

Y precisamente será cuando ya no quieras lograr nada en particular, cuando no seas presa de tus propias metas que las mieles del sexo tántrico serán vertidas sobre tu cabeza. En ese momento, el infinito no parecerá un lugar tan grande salvo en lo referente a la amplitud de tu nueva gama de posibilidades en lo que a sexo se refiere.

Oh, sí… y sea lo que sea que estés experimentando ahora en materia de orgasmos… bueno, prueba y ya me cuentas qué tal tus experimentos. Yo mientras tanto voy buscando sitios en los que practicar sexo tántrico.

.- DK.

10 signos que te haran saber que te convertiste en «NETFLIADICTA»

Si eres de los que hasta hace unos meses tenía una tranquila y monótona vida esperando que se estrenaran los capítulos de tus...

Distopías femeninas: historias futuristas de mujer a mujer

Las distopías femeninas protagonizadas por heroínas se han catapultado al cine creando una nueva perspectiva femenina al respecto. ¡Conócela!

Anatomía de Grey

Anatomía de Grey La serie con la que todos los espectadores se han vuelto no solo expertos, sino ¡amantes de la cirugía! Donde...

El invierno viene y… ¿Aún no has visto juego de tronos?

¿Andariega eres uno de los pocos seres humanos de este mundo que aún no ha visto juego de tronos? Este post es para ti,...

«Sharp Objects»: mujeres oscuras

«Sharp Objects», una de esas producciones de HBO que quitan el hipo, dirigida por Jean-Marc Vallee; una mirada profunda a la oscuridad femenina.

«The Handmaid’s Tale»: la mujer en la ficción distópica

En «The Handmaid’s Tale» la mujer toma el rol protagonista en este universo de ficción distópica basada en «El Cuento de la Criada», de Margaret Atwood.

Game of Thrones: confirmado su primer «spin-off»

El primer spin-off de Game of Thrones ya es una realidad HBO a dado luz verde al rodaje del episodio piloto del primer...

La temporada final de Juego de Tronos

A sólo 3 días del comienzo de la temporada final de Juego de Tronos y las teorías siguen creciendo; los «teasers» sólo nos hacen especular.